Señales de fatiga y decisiones lúcidas
Mareos, tropiezos frecuentes y irritabilidad son señales de parón inmediato: hidrátate, come algo salado y evalúa la ruta. Si la estimación ya roza el último tren, inicia descenso sin dudar. Evita atajos desconocidos al final del día. Comunica retrasos si alguien te espera. La cabeza clara pesa menos que cualquier mochila; escuchar al cuerpo protege tu experiencia, tu bolsillo y a los equipos de emergencia, sosteniendo la cultura de montaña prudente que queremos promover y compartir.