Bucarest–Brașov: castillos, bosques y crestas salvajes
El coche cama hacia Brașov permite llegar descansado a las puertas de Piatra Craiului y Bucegi, donde calizas rugosas y praderas altas comparten horizonte. Alterna un primer día corto con uno más ambicioso para sentir el ritmo del macizo. Abastécete en el pueblo, confirma horarios de regreso y considera refugios guardados si el tiempo empeora. Entre murallas, pan negro y quesos fuertes, la experiencia resulta rica y asequible. Dormir de noche, caminar de día, volver con historias honestas.